PUM.
Me despierto sobresaltada, con el latido de mi corazón acelerado, tanto que a poco se me sale del pecho. Goterones de sudor caen sobre mi frente, suerte que duermo sin la pintura que me pongo normalmente. Me siento sobre la cama, apartándome las mantas, puesto que su calor me molesta bastante. Intento controlar mi respiración, y de paso, pensar en el sueño, o pesadilla que ha atormentado mi noche, y me va a perseguir en mis pensamientos lo que queda de horas de sol.
Miro hacia la puerta escuchando pasos acelerados, entran mis padres algo alterados, mirándome atentamente, acercándose a la cama.
-¿Qué ha pasado?, ¿Por qué estabas gritando?- Mi padre me interroga con tono de preocupación extrema, mientras mi madre agarra mi mano con fuerza. Frunzo el ceño extrañada mientras les miro, no es la primera vez que tengo pesadillas, y nunca se habían puesto así.
-Nada, una pesadilla... - Digo, comenzando a intranquilizarme de nuevo. Me miran con gran interés, y se expresan a la vez.
-¿Qué pasaba en ella?
- No recuerdo bien.. Solo que escuché un disparo...creo- Al decir esas palabras se levantan a la vez y salen deprisa de mi habitación, dejándome con miles de preguntas en la cabeza. ¿Por qué coño están así?. Me tumbo en la cama de nuevo, algo mosqueada. Miro al techo, pintado de colores, pero eso no le calma.
Me levanto de la cama y voy hacia una mesa grande que está colocada a un lado. Me siento delante de un espejo, y cojo un bote con pinturas: Verde y azul. Los colores que elijo esta vez.
Unto dos dedos, y comienzo a esparcir la pintura sobre el extremo de una mejilla. Dos líneas paralelas, con los colores la recorren, pasando por la nariz, hasta la otra parte.Me miro al espejo, satisfecha por el resultado,y salgo, algo más relajada, a buscar respuestas. Ahora si que estoy dispuesta a comenzar mi día.
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